Reflexiones, ideas y anécdotas de una mamá puérpera...
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sábado, 4 de agosto de 2012

Con el deseo por motor... la historia tetística de Caro y Mica



   Una nueva Semana Mundial de la Lactancia Materna estamos atravesando. Es la segunda que vivo, que palpito, que celebro, como mamá lactante. En este, mi rincón internético he compartido nuestra experiencia con la teta (http://maternarteconamor.blogspot.com.ar/2011/08/bebes-de-mi.htmlhttp://maternarteconamor.blogspot.com.ar/2011/08/bebes-de-mi-segunda-parte.html) volqué aquí mis sensaciones y mis percepciones de este proceso que hoy continúa, luego de un año y siete meses, vigente, mutando, moldeándose y moldeándonos.
¿Por qué se hace necesario el compartir, el volcar en esta red virtual estas experiencias? Porque la lactancia en soledad es demasiado dura, porque es necesaria la información y los relatos de experiencias reales que pasen de una mamá a otra, porque todas aquellas que  disfrutemos de la lactancia tenemos la tarea de que esto no sea un secreto, debemos COMPARTIR, para que las mujeres que tengamos al lado, esas hermanas de género, esos seres maternartes, sepan lo maravilloso que puede ser amamantar a un hij@, que nuestro cuerpo está listo para hacerlo y él será el medio para lograrlo, y el corazón, el motor para conseguirlo.
   Es así, con esta idea de compartir, que traigo a este espacio, previa autorización y agradecimiento, la experiencia de un maravilloso triángulo lactante, donde se articularon el sostén, el apoyo, la paciencia y fundamentalmente el DESEO, se trata de experiencia de Caro, Mica y Jony....

  
Tet a Tet!
 Por Carolina Palacios

Semana mundial de la lactancia materna!
Lactancia! Oh!
En estos pocos meses q tengo como mamá, vamos 5 y medio, siento q todos los días aprendo a dar la teta.

Antes de seguir aclaro q no es este un relato ordenado, coherente…tengo todavía muchas hormonas sueltas, mucho de instintivo y apenas una pizca de razonamiento del tipo “ cs duras” no me sale como explicarlo. Ese razonamiento entendible….

El hecho es q el 1 de agosto, empieza la semana mundial de la LACTANCIA MATERNA. Hoy q puedo (por no todos los días una madre puede sentarse a escribir) quiero humildemente contarles nuestra experiencia. Nuestro deseo, nuestra lucha, nuestras terribles ganas de teta!

Empiezo…

CAP 1 PRIMER BESO! (tratando de ser lo más ordenada posible)
Mica llega a nuestra habitación aproximadamente 2hs y media después del parto dormida post mamadera x lo q nuestra primer teteada se dio muchas horas después…sin visitas, sin ruidos…estábamos ella, yo y mi hermana Ivana, entre las 3 hicimos una prendida q me pareció espectacular, no podía creer q YO estaba con mi hija, conectadas, amandonos!!!! Fue hermoso, un poco me dolió, pero pensé q era normal. Hoy sé que dar la teta NO DUELE!
El siguiente día fue así, teta, teta, de una me resultaba más fácil nunca entenderé por qué jaja!
La segunda noche fue…heavy. Mica quería estar todo el tiempo en la teta, lloraba mucho y empezaron los rumores (d parte de la mamá d mi compañera d habitación) “esa beba se esta quedando con hambre, ¿porqué no pedís una mamadera a la nurs?” Mucho de lactancia no sabía, pero si estaba segura q mamadera al segundo día no era lo mejor.
La noche paso y nos dieron el alta x fiin. PERO la pediatra me dijo que tenía un poquito alta la bilirrubina y nos dijo q lo mejor era darle después de cada toma 30ml de Vital para que coma “más” y haga más caca y entonces baje la bili.

En casa hicimos toda la tarea…teta cada 3hs (sisi, lo hicimos) más complemento…cada vez era menos teta y mamadera más rápido…un desastre.

Me bajo la leche y Mica no quería teta. Llore muuucho! ¿qué hago con estas tetas, estas ganas de amamantar y una beba q quiere mamadera?

CAP 2 PEZONERAS
Empecé a usar pezonera…tomaba poco, pero tomaba. Ese pequeño invento nos permitía seguir un poco más!

Control y malas noticias…
Nos internamos otra vez, dos días con lámpara para despedir la bilirrubina definitivamente, dos días de lucha contra las enfermeras de neo que la daban primero la mamadera y pretendían q complemente con mi teta, dos días en los q no recuerdo haber sentido mi cuerpo, sólo quería a mi hija en brazos, toda mi energía estaba en aguantar, en ser fuerte para q ella me sienta bien, no quería q sufra tanto.
Dicen q no es tan grave…para mí lo fue! Estaba desdoblada y una parte de mí estaba sola, con los ojos tapados bajo una lámpara, escuchando llantos y voces desconocidos, esperando volver a unirnos. Cada ingreso en neo era más q aprovechado…canciones, contacto (el poco q se podía en las tomas bajo la lámpara), “estamos afuera, ya falta poquito!”
Me acuerdo una madrugada que entre a amamantarla y ella estaba RE dormida, le habían dado una mema de 90ml…salí y me tuve q sacar yo misma mi leche entre llantos y un ataque de nervios. Gracias a Dios mi compañero estuvo ahí, firme! Sosteniéndome en todo momento.
Fueron 2 días de mierda (perdón x el término)

CAP 3 LAS MIL Y UNA FORMA DE COMPLEMENTAR

Tal vez lo más difícil (hasta aquí) fue persistir en este deseo! Pensé mucho…será un capricho? La estaré perjudicando? Será q no podremos más?
Estoy segura q esto es lo que quiero, cada vez q Mica toma la teta es un momento espectacular! Como el primero. Es un momento NUESTRO! Es por eso q aún hoy seguimos remándola.

Otra vez en casa la cosa se complicó…mi hija (calculo q muchos bebés también) se dio cuenta q con la pezonera tenia q hacer fuerza para q la ansiada leche llegue a ella, con la mamadera no! Y entonces se volvió fan! Jeje. Tomaba 2 segundos de teta y complementabamos…claro q al tomar menos teta pasaron varias cosas, primero: Mica no engordaba como debería y segundo (en silencio) mi producción disminuía.
La pediatra de la obra social nos recomendó darle 100 ml de leche de vaca antes de la teta…
Que locura! Nunca más la volvimos a ver…ese no era el camino

Gracias a una amiga contactamos con una puericultora, una mina súper paciente, nos escucho, nos explico sobre confusión del pezón (o algo así) q Mica tenía q acomodar la lengua de manera diferente para la teta y para la mema y la estábamos re mareando!

Nos ayudo con un gotero, tiraba leche sobre mi pecho mientras Mica tomaba para q de a poco despidamos a las pezoneras. Nos dijo que también así se podía complementar.

Mi error fue seguir con la pezonera. Para ajustar el tema del gotero necesitaba otras 2 manos y Jona ya había regresado al laburo y yo que tenía un miedo terrible a ser juzgada x el No abandonar la teta no pedí más ayuda. Las tomas eran con pezonera y el complemento con gotero.

Mica seguía con bajo peso, y estirando…eso nunca aflojo…mi lunga hermosa!

Con el correr de las semanas pudimos dejar la pezonera alternando durante las tomas con y sin ellas.

Nuestro nuevo pediatra (aún lo es) nos dio muuucho tiempo para evaluar el tema del complemento, pero cerca de los 2 meses y medio teníamos sólo 400gr de diferencia con el peso de nacimiento y fue ahí cuando dijimos HASTA ACA!
Volvimos a la mamadera y Mica volvió a rechazar la teta! Yo les juro que me dije “BASTA! No puedo más! Si ella no quiere, soy yo la q está luchando sola!” Joma nos sostuvo otra vez, y notamos que a la madrugada tomaba bien, laaargo rato y dormía feliz!

Decidimos como familia proteta, probar algo más!
Al otro día complemento con vasito, dedo, gotero…y a la tarde armamos un relactador!

CAP 4 RELACTANDO

Primero leímos sobre el relactador en una página de lactancia, en Alba; yo sentí que no era para nosotras…no se, que era muy extremista (como si renunciar directamente no lo fuera)
Después en el grupo de crianza volvió a surgir y fue ahí cuando apareció POSIBLE! No era algo que hacían otras mamás…yo también podía probar.

Jona compró una sonda, investigamos como se armaba y lo hicimos, caserito caserito. Empezamos (y seguimos) agregándolo a las tomas cada 2hs, con 40ml! Durante el día.

Fuimos a FUNDALAM para confirmar que lo armamos bien, para que nos corrijan o no y para desahogarme por supuesto! Es un lugar re tranca, nos escucharon, nos sentimos comprendidos y nos alentaron a seguir!

Mica aumenta…ya llevamos 3 meses de 40ml de leche de vaca sumada a las tomas cada 2hs, sólo de día. Nuestro pediatra esta como extraño…siento q le da miedo sacarlo, ni 10ml. Yo siento que podemos retirarlo pero de A POCO!

Estamos en un plan de teteada…aprendiendo a extraerme leche y guardándola en el freezer. Pronto complementaremos con mi propia leche J, pronto (tal vez) Mica empiece a comer alguna cosita sólida, pronto (más pronto q antes) despediremos también al relactador. Al menos eso me gusta pensar, ya que el relactador no es para siempre…

CAP 5 …
Esta es nuestra historia, en esto andamos. Sé q muchos piensan q soy una loca, una caprichosa por no rendirme, o por no aceptar.
Muchos nunca me vieron “relactando”, los mismos q insisten en el peso de Mica, q resaltan q no aumenta “como corresponde” (sin ser médicos por supuesto), q preguntan si ¿seguimos con el problemita de la teta?...gente con la q no me siento yo!
Y están aquellos q nos vieron…nos comprenden (o minimamene nos respetan), nos acompañan, nos dan nuestro tiempo de vivir cada paso. A ustedes les estoy agradecida! por no apuntarnos, por no mirarnos como bichos raros.

No es nada fácil relactar, no es cómodo, no es práctico; pero nos permitió, y aún lo hace, tomar teta y dar teta. Y eso nos hace felices!
El que pueda entender, genial; quien no pueda, mala suerte! No estamos para cargar mambos ajenos! Con el nuestro ya estaríamos hechos jaja!

martes, 27 de septiembre de 2011

Poniéndole el pecho...



   Y bueno, una vez más un nuevo desafío "láctico". Sí, porque desde hace dos días uno de mis pechos me viene molestando mucho. Tengo un dolor, como si me hubieran golpeado, como un morentón, y está bien dificil ofrecerlo al peque. Después de hablar con mi amiga Meli, llegamos a la conclusión que tal vez sea un conducto tapado, o en vías de, entonces estoy tomando todas las precauciones, paños tibios antes de la mamada, masajes, cambios de postura en la toma (lo cual con el peque tan inquieto y explorador como está es un desafío) y seguir dándole ese pecho aunque sienta dolor (auch).  No mejoré mucho, pero tampoco estoy peor, veremos como sigo en los próximos días.
    Lamentablemente esa no es mi única dolencia, ya que hoy al levantarnos quise dejar a Luca en el piso para empezar a preparar el desayuno y chan! Un dolor en la cintura como si me partiera en dos! Despacio, lo pude dejar y me arrimé una silla, me senté y empecé a tratar de respirar hondo para no ponerme más dura. Y así estoy, con dolencias varias y algunas preocupaciones por afectos con los que me gustaría estar pero aún no puedo.
    El peque por suerte de buen humor, sólo que hoy llora un poco más... porque yo tardo un poco más para todo (voy en cámara lenta :S) y no le puedo jugar como todos los días.
    Pero bueno, ya me iré reponiendo de a poco, igualmente tengo una noticia feliz, y es que le han dado el alta al bebe recién nacido de una familia amiga y ya están los tres en su casita empezando a disfrutarse. Eso pone una sonrisa en la cara a cualquiera verdad? :)

miércoles, 3 de agosto de 2011

Bebes de Mi...

Continuamos con la Semana Mundial de la Lactancia y aquí voy a dejar mi relatada mi experiencia. Creo que hasta ahora, será el más dificil de compartir. Es que no se si podré trasmitir correctamente mis sentimientos y mis sensaciones. No se si seré clara y precisa, y si del otro lado será fácil interpretar mi mensaje. Por lo pronto, les cuento que dividiré el relato en dos entradas, la primera, la tengo ya redactada desde hace un tiempo, a pedido de mi amiga Pao de creciendo juntas, para una conocida que estaba pasando una situación similar. La segunda parte, será lo vivido estos últimos meses.


Quisiera hacer una advertencia, si hay alguna futura mamá que vaya a leer este relato, quiero decirle: estos inconvenientes me sucedieron A MI, no quiere decir que también te sucedan A VOS, pero si llega a ser así, YO pude superarlos, VOS también podrás.


Ahora si, aquí va la primera parte:


Mi experiencia con la teta.

   Nunca lo imaginé, ni lo vi venir, para mi era tan simple y natural, era como uno más uno es dos. El bebé nace con reflejo de succión y nosotras, las mujeres con pechos que se llenan de leche.
   El parto fue todo lo esperado y más, una experiencia ansiada y transitada con felicidad. Luca nació el 23 de diciembre a las 19.45, pesaba 3.900 kg. Recuerdo la sensación cuando las parteras inmediatamente de la expulsión me lo entregaron… era pesado!!! Todos mis dolores y molestias se esfumaron. Las primeras dos horas Luca estuvo alerta, mirándolo todo y nosotros disfrutando de él. Enseguida lo puse a la teta, una de las ventajas del parto que elegí (domiciliario) era poder tener contacto inmediato que yo sabía favorecía el apego y la lactancia. Hizo unas succiones, lloró un rato y se quedó dormido. Recuerdo que esa noche eso se repitió varias veces, algunas succiones, llanto, sueño. Pero el llanto cada vez se iba haciendo más intenso y no tomaba el pezón. Fue una noche larga, pero estábamos felices y yo pensaba que ya se iba a agarrar, que esto también era un aprendizaje para los dos. Así también pasó el primer día. Al segundo día, llega mi partera y al realizar el control nota que había descendido de peso, pero no más de lo que se espera. Todavía no se prendía bien al pecho. Yo comenzaba a perderme un poco. Tenía calostro, pero al ponerlo al pecho Luca no se prendía. Junto con ella realizamos varios intentos, logramos que tenga una mamada con varias succiones. La consigna era lograr mamadas de ese estilo. Con el correr del día no lo pude lograr otra vez, Luca empieza a quedarse dormido cuando lo ponía a la teta. Me pareció raro. Llamé a partera, me recomienda que lo mantenga despierto, que lo despabile con pañitos con agua (hacía mucho mucho calor). Esto funcionó un par de veces. El día iba terminando y Luca tenía un sueño cada vez más profundo, no se despertaba para pedir teta. La partera me recomienda consultar con un pediatra por posible hipoglucemia (falta de azúcar en sangre). Consultamos por teléfono dos pediatras (ya que un bebé recién nacido en una guardia acarrea cierto riesgo), que por ser fin de semana largo no se encontraban en capital, uno me dice darle agua con azúcar, otro leche de fórmula. Ya mi angustia iba en aumento. Me decidí por el azúcar, porque sabía que la leche de fórmula es mucho más difícil de digerir que la materna y por todas las consecuencias que pueden acarrear en el organismo. Cada tres horas teníamos que darle agua azucarada para despertarlo e intentar darle la teta. Al principio logramos algunos resultados, pero con el correr de la noche, Luca no se despierta, le hablaba, lo movía, lo mojaba y no pasaba nada. A las cuatro de la mañana hablo nuevamente con mi partera y nos decidimos ir a la guardia. Yo todavía con el cuerpo dolorido y cansado por el parto, junto a mi mamá y mi pareja, llevamos a Luca a la guardia de neonatología. Después de una espera prolongada, nos atienden, les cuento la situación y les comento mi preocupación por la hipoglucemia, de primera me dicen que para ellos no era este el caso, que Luca tenía buen color y varios signos que contradecían la falta de azúcar, pero igualmente le harían un análisis de sangre y orina (nunca logramos juntar la orina, es una odisea, hay que ponerle una bolsita en los genitales y esperar que haga pis y no se salga), luego de unas horas tenemos el análisis. Mientras tanto yo, con Luca, esperando en la neo, entre las máquinas e incubadoras. Me sugieren darle el pecho para ver como lo hacía. Me dicen que tengo mucho calostro y los pezones bien formados. En esta ocasión Luca se pone a llorar. Me dan una mamadera con fórmula para ver si la toma, si no hay problema en la succión… no lo hay, se la toma de una. Me dicen que las causas de que no se prenda podían ser que sea "vago" o que tuviera el frenillo corto (causas que luego fueron descartadas por otros profesionales) y me recomiendan usar pezoneras, que las vaya a comprar y ellos me enseñarían a usarlas. Así fue, con las pezoneras Luca tiene su primera mamada de 20 minutos. Yo, agotada, casadísima, estresada pero feliz, había ALGO que me permitía darle la teta a mi hijo. Buenísimo.  Al principio Luca tomaba solo de una teta, al otro día ya tomaba de las dos. Pero al finalizar esa semana, Luca había descendido mucho de peso, más de lo esperable, seguía teniendo un sueño muy profundo, sin despertarse para comer y nuevamente mi partera nos brinda apoyo y asesoramiento y nos contacta con el que hoy es nuestro pediatra. Era 31 de diciembre y vino a verlo a casa. Yo estaba exhausta, angustiadísima, con mucho miedo, sin saber que iba a pasar, si irremediablemente tendría que renunciar a darle la teta a mi bebé. El pediatra, me pide que le cuente qué estaba pasando, lo revisa, y nos dice que nos habíamos equivocado con la cantidad de agua azucarada (nosotros solo le dábamos unas gotas en gotero). Esta vez tendría que darle la teta (con la pezonera) y luego darle 20 mm de agua azucarada, así durante una semana. A mediados de la semana Luca ya comenzaba despertarse más seguido y en el control vemos que había subido 40 gr, íbamos por buen camino. Al final de la semana el pediatra lo vuelve a ver y a corroborar que estábamos mejorando. Me recomienda una puericultora, ya que si bien las pezoneras hicieron que Luca tomara la teta, no eran para utilizarlas SIEMPRE, sino para salir de situaciones temporales como ésta o una mastitis o grietas en el pezón. ¡¡¡Ya nos estábamos acomodando y ahora tenía que dejar eso que me permitía dar la teta!!! A eso, sumarle que Luca debía recuperar el peso de nacimiento. Mucha tensión y angustia. Y los comentarios negativos a la orden del día, que mi leche no era buena, o suficiente, que con el calor se podía deshidratar, que se iba a terminar desnutriendo, que esto, que lo otro. Y yo, con miedo, ¿que hago? ¿Estoy poniendo en peligro a mi bebé por mi propio deseo de amamantar? O estoy luchando por darle lo mejor?. La puericultora que consultamos, no dio en el clavo, me siguió dando más indicaciones y la lista se hacía eterna, que darle la teta antes de las tres horas, despertarlo aunque esté dormido (esto costaba mucho), que no llore porque quema calorías, que no le de chupete porque también quema calorías, que las pezoneras se tendrían que ir yendo (cómo no se, pero se las tenía que sacar), que me sacara leche para reemplazar el agua azucarada (esto fue totalmente infructuoso, tuve que probar con 3 sacaleches para que saliera algo, y eso lo único que hacía era ponerme más presión, miraba lo poquito que salía y me largaba a llorar). Hasta que hablé con mi partera, que me dijo dos cosas, la primera que haga una consulta con otra puericultora, que la había tratado a ella misma, que contemplaba todos los aspectos de la lactancia y de dar la teta, porque para dar la teta hay que estar sostenida, relajada y dejarse llevar. Segundo que tal vez lo que necesitaba era “mandar todo al carajo”. Dejar de lado instrucciones, reglas, relojes, mamaderas, sacaleches, goteros y la mar en coche. Poner a Luca a la teta y relajarme.
   Con un poco de miedo probé estas dos cosas, dejé de intentar sacarme leche, consulté con la nueva puericultora, estuve en su casa, hablando por 3 horas, llorando, desahogándome, diciéndole que  tenía miedo, que sentía culpa porque tal vez yo estuviera trabándolo todo. Ella me contuvo, me dio esperanza, me dijo que dejara de pensar en lo que pasó, que iba a poder, me dijo cosas que ya sabía, como que “TODAS LAS MUJERES PUEDEN DAR LA TETA”. Me dijo que de todo lo que nos pasa podemos aprender, que a esta situación yo podría transformarla en algo positivo y una de las cosas que me ayudaron era entender qué le estaba pasando a Luca y porqué tomaba con pezonera y no directamente de mi pecho: la respuesta era más que simple, Luca asociaba la pezonera al alimento, cuando el tenía hambre  si yo lo ponía a la teta directamente, para él de allí no saldría la leche que lo calmaría, su asociación era PEZONERA = LECHE. Tendríamos que cambiar esto, para ello me dijo que comience las mamadas con la pezonera, pero que luego la saque y presione el pecho, que salga leche y que su boca esté en contacto con el pezón y la leche, que haga esto varias veces, que si se ponía a llorar que vuelva a darle con la pezonera y luego vuelva a intentar. Otra opción era, sacarme un poquito de leche antes, y que mi pareja con un gotero se la fuera tirando cuando el tuviera su boca en contacto con mi pezón.
   Al día siguiente empecé a intentarlo, a la segunda mamada ya tomaba un ratito sin pezonera. Yo no lo podía creer. En una semana y pico ya le estaba dando una vez con pezonera y otra sin, al tiempito las pezoneras quedaban en la mesita de luz. Hoy Luca tiene tres meses y es un bebé sano y creo también muy feliz.
    Después de esta experiencia, de la que aprendí mucho, de alguna manera entendí a las mujeres que atraviesan por dificultades en la lactancia y deciden iniciar la alimentación de sus bebés con leches de fórmula. Hay mucha angustia, mucho miedo, tristeza, y uno quiere que se termine YA. Yo también deseaba eso, que todo pasara, pero tuve que ser fuerte y paciente y tener fe, confianza en la naturaleza, en mí y sobre todo en Luca.
   Si tu deseo de corazón es darle la teta a tu bebé, no bajes los brazos, no te rindas, rodeate de personas que te apoyen, de profesionales que te respeten, pedile sostén a tu pareja y hablale a tu bebé. Yo se que se puede. YO PUDE, Él PUDO.
   Te deseo mucha suerte y sea cual sea el camino que tomes, que sea con plena felicidad para vos y tu peque.     
                                                                              Flor y Luca



Dormido plácidamente por primera vez después de una toma.
Se puede ver la pezonera y al costadito, el agua con azúcar.
Quise registrar este momento, sabía que era especial, era el primer pasito firme en nuestro camino con la teta.