Reflexiones, ideas y anécdotas de una mamá puérpera...
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lunes, 23 de enero de 2012

Tomando impulso para llegar más alto, no...más lejos

   "Caminó! Caminó!" Así me recibieron hace unas semanas, el tío más chico de Luca, mi mamá y Andrés, a quienes les había confiado por primera vez el cuidado del peque para realizar una actividad "alone" (tal vez más adelante cuente, por ahora, dejo con la intriga... muajajáaaa!). Con una mezcla de sentimientos, alegría por su logro y un poco de: "uyyy me lo perdí", escuché que había dado sus primeros pasos jugando con el tío.
    A partir de ese momento, tenemos días en los que sólo gatea, o se para y camina si está agarrado a algo o a mi, o hay otros donde se para y da una buena cantidad de pasos. Está muuuuuuuuuuuy emocionado, se ríe mucho, se entusiasma y cuando está cerca de alcanzar su objetivo casi como que se abalanza!!!
    Sin embargo este gran paso, esta gran adquisición ha producido desajustes en el sueño (tuvo un par de pesadillas: en medio de la noche arranca con un llanto terrible, sin abrir los ojos se retuerce y rechaza la teta y de pronto... pum vuelta la tranquilidad) y una demanda hacia mi INTENSA... o debería decir hacia mis tetas???
   Es todo el tiempo, a toda hora, viene llorando y me baja la remera con una desesperación... succiona dos o tres veces y chau pasa una mosca y él se le pone a conversar... y así... muchas veces, tantas veces que mis pobres tetas no dan más!!! Por suerte, a parte de el apoyo y la ayuda de papá, tengo un dream team (mi madre y hermanos) para darme una mano que acude raudo ante la batiseñal y me ayudan o por lo menos me hacen compañía y eso en estas circunstancias es un montón. Y también tengo unos oídos puérperos (los de mi amiga Meli) que está pasando por una situación parecida aunque su peque ya se largó... pero que cuando le digo "No doy massssss!" se que me entiende!!! Y en estos días recordé tantísimo su entrada: "No soy sólo una teta!!!... soy dos"

   Igualmente, con  cansancio, con las tetas medias chamuscadas, estoy feliz de ver al peque divirtiéndose así al descubrir el desplazamiento, con una sonrisa grande como una casa, es una maravilla en acción. Y si, se que para él esto es de una intensidad impresionante, hay un ida y vuelta entre la emoción de largarse y el deseo de quedarse, de seguir pegaditos, juntitos, sin espacio entre los dos. Pero poco a poco le irá tomando el gusto, y sabrá que siempre podremos ir pegaditos, juntitos, siempre que él lo desee, siempre tendrá dónde volver.
    Te amo pequeño caminante! Nunca olvides que "Caminante, no hay camino se hace camino al andar".




  

domingo, 31 de julio de 2011

A lactar se ha dicho!

   Ya comienza, la semana que conmemora la lactancia materna. Un acto instintivo por demás.
   Dar la teta es lo mejor para el bebe y para la mamá. No existe otra leche que sea mejor que la leche materna ya que la leche humana está adaptada al aparato digestivo del bebe, se asimila con más facilidad que la leche de vaca (por ello los niños criados a pecho comen con más frecuencia que los alimentados artificialmente) conservando mejor la energía del niño, lo que favorece un mejor desarrollo de su cuerpo y su cerebro.
  El calostro, esa sustancia espesa y amarillenta que segregan las mamas antes de la "bajada de leche", contiene entre cinco y seis veces más proteínas que la leche segregada posteriormente y la mitad de grasas e hidratos de carbono, que no son digeridos con facilidad por el recién nacido. Es irónico que en tiempos pasados se consideraba esta sustancia beneficiosa como "sucia" y se instaba a las madres a no dárselas a sus bebes.
El doctor Carlos Gonzalez nos cuenta que "la leche no es un alimento muerto, sino un tejido vivo, en constante evolución. La cantidad de grasa en la leche aumenta mucho a lo largo de la mamada: la leche que sale al principio tiene poca grasa, y la que sale al final tiene hasta cinco veces más". Y nos explica que es el niño quien regula la composición de la leche manejando tres parámetros: la cantidad entre una mamada y otra, el tiempo entre una mamada y la otra y el tomar un solo pecho o de los dos. El niño controla su dieta variando estas tres claves, por eso es tan importante que la lactancia sea a demanda. Sólo asi se puede asegurar una dieta equilibrada.
Todas las mamíferas producimos leche para alimentar a nuestras crías, pero no todas las leches son iguales, cada una esta diseñada exclusivamente para ese ser que alimentará, para sus necesidades específicas de desarrollo. En el caso de la leche humana se trata del desarrollo de la inteligencia. La leche humana contiene aproximadamente 100 ingredientes que no poseen las leches de fórmula maternizada, que tienen como base la leche de vaca. Esta leche que contiene proteínas inmunogénicas, obliga al sistema inmunitario a producir mayor cantidad de anticuerpos. La leche de vaca tiene mayor cantidad de caseína, sustancia que obstruye el sistema respiratorio y el sistema inmunológico al absorver proteínas extrañas responde secretando moco, es por ello que se asocia el consumo de leche vacuna con enfermedades del sistema respiratorio, además de problemas gastrointestinales.
La leche materna es el alimento perfecto para nuestros niños, la presencia en su composición de anticuerpos les brinda inmunidad y gracias a ello es que tiene propiedas curativas! Si mujeres, además de poder nutrir a nuestros pequeños con esta sustancia que surge de nuestros cuerpos, también podemos utilizarla para curar la conjuntivitis (yo lo he hecho en dos casos, con resultados rápidos y asombrosos), para tratar su pielcita irritada, para las picaduras de mosquitos y para nuestros pezones, que pueden sentirse irritados o agrietados.
Y cómo no mencionar el área afectiva, cómo no celebrar que la lactancia es un lazo entre mamá y bebe, que dando la teta no sólo damos alimento para el cuerpo, sino para el alma de nuestros hijos. Nos conectamos, nos miramos, nos sentimos, nos alimentamos mutuamente.
Dar el pecho es una labor, es dedicación, es entregarnos sin límites, sin tiempos, es dar lo mejor de nosotras.
Para esta entrega necesitamos de personas a nuestro alrededor que sean facilitadoras de esta entrega, que nos acompañen y faciliten esta conexión especial con nuestros hijos. Necesitamos de papás, de abuelas, de amigas, que respeten y alienten. Necesitamos de profesionales que brinden información correcta, actualizada y coherente.
   Yo obtuve estos conocimientos sobre la leche materna leyendo: "El Arte feminino de amamantar" de La Liga de la Leche, "Cómo criar a un hijo sano... a pesar de su médico" del Dr Robert S. Mendelsohn, "La revolución de las Madres, el desafío de nutruir a nuestros hijos" de Laura Gutman y "Mi niño no me come" del Dr. Carlos Gonzalez. Ahora, el que me enseñó que al dar la teta doy amor, ese fue Luca, mi mejor maestro.

A todas las familias donde fluye la leche materna quiero desearles una Feliz Semana Mundial de la Lactancia Materna!!!