Reflexiones, ideas y anécdotas de una mamá puérpera...
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jueves, 12 de abril de 2012

Por qué Amo A Mi Tribu

 "Por que amo a mi tribu", es una iniciativa de "Amo ser mamá" y de"La mamá de Sara", para reconocer la importancia de las personas que nos soportan y  ayudan en la labor de ser mamás y papás. Es nuestra manera de agradecer a esta red de mujeres y hombres, que nos entienden, nos escuchan y nos apoyan a la hora de criar a nuestros hijos con amor, respeto y consciencia."



  Porque transformarse en madre es volverse un poco loca, es desplegar aspectos ocultos que jamás pensábamos que estaban ahí, es crecer y volver a ser pequeñas, es preguntarse y dudar de lo pasado y pisado y del futuro incierto, es orbitar alrededor de uno o varios soles que salieron de nosotras mismas y en ese instante lo cambiaron todo.
  Ser madre puede ser la posibilidad de crecimiento que estuvimos esperando toda la vida, es la chance de sacudirnos todos los prejuicios, lo preestablecido, la chance para cuestionar y cuestionarse y fundamentalmente para amar sin límites, para entregarlo todo, cuerpo, alma y tiempo.
   Cuando nace una madre, inmediatamente nace la necesidad de una tribu, porque la tribu es palabra, es mirada, es sostén, es apoyo, es respeto y acompañamiento, es el: "A MI TAMBIEN ME PASA!", y esas palabras pueden tener la capacidad de dispersar temores, de disolver dudas. Esas palabras hermanan, nos recuerdan que maternando somos una y todas a la vez.
    Yo Amo a Mi Tribu porque a cada paso que doy puedo mirar al costado, ver y sentir esa energía femenina, esa empatía que nos genera sabernos en la tarea de acompañar los maravillosos seres a quienes llamamos hijos...
     Gracias Mujeres-Madres por tanto, por su saber y su sentir, gracias por hacer que este puerperio además de ser mágico y loco sea un puerperio acompañado!!!


miércoles, 21 de marzo de 2012

Con Signo de Pregunta

   Sentimientos y emociones, que aparecen timidamente, lentamente, saliendo a la luz, haciendose notar, se van expandiendo contagiando a cada parte del espiritu, del alma, mientras la conciencia mira para otro lado, atenta a otras cosas, no registra ni percibe.
    Un niño que es maternado, se transforma en vehículo, ve lo que la madre no, siente aquello que ella no se permite, y la llama, y le quiere mostrar, en su momento más calmo, en su tiempo más pausado, dulce, íntimo, articula una alerta hacia la mujer, es que hay preguntas que ella debe hacerse...
   Una escucha respetuosa genera un interrogante que queda colgado en el aire, zumbando en los oídos, se transforma en puntapié de la indagación, y las preguntas caen en cascada: "por qué?", "para qué?", "es lo que quiero?", "es lo que necesito?". Y en este diálogo íntimo la respuesta llega, los hilos se hacen visibles, se entiende qué es lo que hay detrás, se nombran los sentimientos, se los valoriza, se comprende la propia coducta que hasta el momento parecía un accionar propulsado por una fuerza interna sin razón.
   Como una pieza de encastre haciendo clic, como una habitación que de pronto se ilumina...
   El niño lo percibe y vuelven la suavidad y calidez.  
   Puerperio mágico, revelador, posibilitador de DES - CUBRIEMIENTOS..

    Gracias al llamado de mi hijo,
 gracias a la pregunta de mi amiga...