A partir de ese momento, tenemos días en los que sólo gatea, o se para y camina si está agarrado a algo o a mi, o hay otros donde se para y da una buena cantidad de pasos. Está muuuuuuuuuuuy emocionado, se ríe mucho, se entusiasma y cuando está cerca de alcanzar su objetivo casi como que se abalanza!!!
Sin embargo este gran paso, esta gran adquisición ha producido desajustes en el sueño (tuvo un par de pesadillas: en medio de la noche arranca con un llanto terrible, sin abrir los ojos se retuerce y rechaza la teta y de pronto... pum vuelta la tranquilidad) y una demanda hacia mi INTENSA... o debería decir hacia mis tetas???
Es todo el tiempo, a toda hora, viene llorando y me baja la remera con una desesperación... succiona dos o tres veces y chau pasa una mosca y él se le pone a conversar... y así... muchas veces, tantas veces que mis pobres tetas no dan más!!! Por suerte, a parte de el apoyo y la ayuda de papá, tengo un dream team (mi madre y hermanos) para darme una mano que acude raudo ante la batiseñal y me ayudan o por lo menos me hacen compañía y eso en estas circunstancias es un montón. Y también tengo unos oídos puérperos (los de mi amiga Meli) que está pasando por una situación parecida aunque su peque ya se largó... pero que cuando le digo "No doy massssss!" se que me entiende!!! Y en estos días recordé tantísimo su entrada: "No soy sólo una teta!!!... soy dos"
Igualmente, con cansancio, con las tetas medias chamuscadas, estoy feliz de ver al peque divirtiéndose así al descubrir el desplazamiento, con una sonrisa grande como una casa, es una maravilla en acción. Y si, se que para él esto es de una intensidad impresionante, hay un ida y vuelta entre la emoción de largarse y el deseo de quedarse, de seguir pegaditos, juntitos, sin espacio entre los dos. Pero poco a poco le irá tomando el gusto, y sabrá que siempre podremos ir pegaditos, juntitos, siempre que él lo desee, siempre tendrá dónde volver.
Te amo pequeño caminante! Nunca olvides que "Caminante, no hay camino se hace camino al andar".

