Reflexiones, ideas y anécdotas de una mamá puérpera...

miércoles, 18 de julio de 2012

La (des)igualdad de los sexos

El niño se despierta por la mañana luego de una noche donde a tomado el pecho varias veces (como todas las noches).
El niño baja de la cama y se dirige a la cocina donde se encuentra el padre. La madre aún en la cama aprovechando esos instantes gloriosos para estirarse se queda escuchando:
El niño exclama: "¡teta!"
A los dos segundos vuelve a exclamar: "¡teta!"
A microsegundo: "¡TEEEEETAAAA!
El padre le dice: "¿querés agua?"
El niño, emocionado: "¡Chí!"

A al otro día la situación se vuelve a repetir, con la diferencia de que el padre no se encontraba en la casa.
El niño se dirige a la madre y exclama: "¡teta!".
La madre recordando la escena del día anterior contesta: "¿querés agua?
En niño: "¡teta!"
La madre (intentando darle un respiro a sus tetas, a las que ya considera piezas de alto rendimiento y planea hacerle un monumento en granito, pasa a la estrategia "distracción a través del diálogo"): "¿ayer fuiste a pasear?"
Niño: "¡teta!"
La madre: "¿fuiste a pasear con la abuela?"
Niño: "¡TEEEETAAAAA!"
Madre (resignada): "ok... teta"



6 comentarios:

  1. Ja, ja, ja.
    Que si nos ha pasado? Ja, ja, ja. Lo tienen clarito cuando es mamá la que están con ellos.

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  2. más claro IMPOSIBLE!!! Besos Carol! Gracias por pasarte!

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  3. Me reí mucho! Y mucho con lo del monumento en granito! sos una grande!

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    Respuestas
    1. Jejej Ire es que a esta altura estoy más agradecida y contenta con mis tetas que vedette con a siliconas!!!
      Jajaj beso!!!

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