Reflexiones, ideas y anécdotas de una mamá puérpera...

domingo, 21 de octubre de 2012

Orígenes


   Hacia atrás

   Útero que albergó, el útero que me ha albergado. Mujer de otro tiempo, que fue acompañando el mío, desde mi nacimiento hasta poco hace. Maternaje de cuidados, de aseos, de comida casera, del detalle. La extraño. Me ha quedado colgado en los labios, el beso y el "¡Feliz día de la madre, abue!", me faltó su sonrisa y su timidez, el abrazo en donde desde hacía varios años era mi pecho el que la recibía.
    La comprendo. Su partida es la oportunidad para ver su vida entera, la posibilidad del presente que quita la muerte, da paso a la chance de ver la película entera, fotograma a fotograma. Y la re-descubro, valiente a sus ochenta y tantos, resistente en su adultez, tenaz en su juventud, divertida y libre de un corsé imaginario en momentos especiales de los cuales agradezco haber sido testigo. Yo la conocí, yo la vi completa, con sus luces y sus aristas, con sus dones y sus carencias, y con todo, yo la amé, tanto tanto, como ella me amó a mí.


  Hacia el costado

  Tengo en mi camino, una presencia sutil, es el agua de río, que corre suave o tempestuosa en la crecida, según lo que ella con atino, lea en mi voz. Es el ahora, siempre es el ahora, porque no recuerdo en ningún momento su ausencia. Es el transitar compartido. Es reconocerme cuando la miro, es el lugar de dónde he venido. Y no hubo ni habrá como sus caricias, como sus abrazos y sus besos, como su amor inmenso, que barajó y dio de nuevo, que trocó la historia, de lazos interrumpidos. Y la disfruto, y la río, y la beso, y la abrazo, y la agradezco con la intensidad de quien ha recibido.


  Hacia adelante

  Y ha llegado mi turno, de ser dadora, de contener y acompañar. He sido el medio, el vehículo, para que la vida que se generó de un amor, saliera al mundo a vivir. Vida que me toma de la mano, me acaricia, me sonríe.
  La maternidad me resulta cambio constante, de característica dialéctica donde se turnan los turnos de aprender. Entonces somos dos, creciendo, intentando, alcanzando, afianzando, aprehendiendo.



   Celebro así, lo que para mí es el Día de la Maternidad, honrando a mi linaje, sintiendo orgullo de pertenecer, de ser parte de esta linea de mujeres, orgullo de que en la sangre que corre en mí hay un poco de ellas, de que lo que cada una le ha regalado a la otra yo se lo regalaré a quien acuno todas las noches. A ese bagaje le agregaré lo propio, para que el día de mañana, él haga lo suyo con quien lo elija para que lo ame.










2 comentarios:

  1. A ese bagaje le agregaré lo propio, para que el día de mañana, él haga lo suyo con quien lo elija para que lo ame.
    Hermosa entrada Flor. Y doy por hecho que pasaste un día precioso.
    Un abrazo grande!

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  2. Gracias Ire! No voy a mentir, la verdad es que le tenía un poco de temor. La situación laboral que estamos viviendo, hace que los momentos de familia sean pocos, y este día de la madre no iba a ser la excepción. Peeeeero... la sorpresa de una mañana con mis amores me ha colmado, era todo lo que necesitaba para ponerle una sonrisa al día, para poder celebrarlo disfrutando la compañía de mi mamá y mis hermanos.

    Gracias por pasarte!

    Besote!!!

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